JUDAS
PRIEST
Palau Olímpic de Badalona - 24/06/04
Desde
el principio de los tiempos, del tiempo de cada uno a lo sumo, hay que pretender
hacer tus menesteres u obligaciones, sin complejos, sin molestar a nadie, casi
como un auto sacramental.
Unos cuantos miles, unos 8 mil, estuvimos reunidos, santa santorum,
delante de nuestros Metal Gods favoritos, Judas Priest,
los padres, abuelos o lo que sea del heavy metal, haciéndonos el honor
de recomponer sus huestes originales para todos sus fans, que no son pocos,
pero prácticamente estábamos allí todos, los creyentes
y los no creyentes, reincorporados a esta música solo para auténticos
adeptos del estilo.
Dejaremos aparte las viejas controversias del todo por la pasta: ejecutivo elucubrante
de multinacional que resuelve la ecuación éxito comercio-musical,
igual a grupo de solera grabando nuevo disco multiplicado por discos vendidos
a lo largo de su trayectoria elevado al numero de miembros originales que se
reunifican de nuevo con motivo del 30 aniversario del grupo u otro similar.
Abonando el terreno sentimental, cualquiera que sienta algún tipo de
escalofrío escuchando por ejemplo la exuberante Victim Of Changes
o por ejemplo Diamonds And Rust que sonó semi-acústica
tenía su cita obligada y dadas las fechas obligación de guardar
el ultimo petardo para celebrar este San Juan 2004 con los afamados Judas.
Los radicales fans de la banda seguramente perdonaran y olvidaran el paupérrimo
por no decir penoso sonido, para la categoría del evento, con solo una
torre de sonido por lado y la irregular forma de su alma mater, Rob
Halford, que tiene más tiros pegados que una escopeta de feria,
pero debemos hacer justicia desde esta web. La leyenda es ley, quien tuvo retuvo.
Judas Priest son todavía una pieza original de esta
ramificación del rock'n'roll tan especial y cualquier grupo de heavy
posterior ha seguido los pasos de Judas.
El show fue como todos esperábamos una sucesión de hits, cabeceando
Breaking The Law, Painkiller, rozando el cielo del pabellón
con los superhimnos United, Sinner, Living After Midnight.
En fin, todo un deleite para oídos ávidos de buen rock, aunque
esta ocasión era especial debido a la vuelta del grupo con su formación
original. Judas Priest Metal Gods, título que pocos
o ninguno pueden discutir, son de momento de difícil substitución
aunque estén un poco más estropeados que en pretéritas
ocasiones. Ya sabemos que solo los héroes tienen la suerte o la desgracia
de la eternidad, a veces la lenta entropía -la tendencia natural de los
sistemas a su desaparición- ayuda. God save to the Metal Gods.

Carlos Tomás "Sinner"