
SITGES 2008
FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINEMA DE CATALUNYA

per Toni Martinez
Seguimos sin acreditar pero nuestro espíritu cinéfilo-freak y nuestra militancia nos volvieron a arrastrar hacia Sitges para picotear en el vasto páramo de ofertas inabarcables. Más que completar secciones, vamos por días en los que intentamos ver lo máximo posible de entre las cuatro salas habilitadas para ello. Por suerte para el espectador inquieto, este festival se ha transformado en una oportunidad para ver películas que nunca conocerán estreno en nuestras salas y no una plataforma para acudir a preestrenos que en cuestión de tiempo acabaremos disfrutando o sufriendo. Esto es lo que hemos visto y lo que, también, hemos sufrido.
ROCKNROLLA, de Guy Ritchie
Interesante pero algo hipertrófica nueva apuesta del que fue la gran esperanza del moderno cine británico. Vuelve a repetir una intrincada trama con gángsteres, matones y mafiosos llena de su peculiar humor y su efectista violencia alrededor del robo de un cuadro y de la recalificación de unos terrenos. No tan lograda y arriesgada cómo su anterior Revólver, inédita en España, pero repleta de buenas ideas y un ritmo ágil; no inventa nada nuevo pero reconforta encontrar a un director que monta y narra con estilo y con audacia. Muy aplaudida y vitoreada por el numeroso público asistente.
THE SKY CRAWLERS, de Mamoru Oshii
Cinta japonesa de animación que recaló en la sección oficial a competición y fue, en general, recibida con frialdad. Aviadores adolescentes en un mundo en guerra con mensaje místico-pacifista y con arrebatos amorosos entre la mortificación y la autodestrucción. Demasiado larga y lenta, uno tiene la impresión de la memez de sus protagonistas y de la excesiva duración de sus planos, algunos de ellos, eso sí, envueltos de una extraña belleza. Se salva por las brillantes escenas de batallas aéreas, elegantemente planificadas y muy dinámicas, cómo si fueran de otro director.
GHOST vs ALIEN, de Takashi Shimizu y Keisuke Toyoshima
Sección Orient Express, un rincón que necesita una urgente remodelación, esta ha sido una de las muchas frikadas del festival; dos disparatadas historias de marcianos, zombies, fantasmas y nazis. La primera es, hasta cierto punto, divertida y excesiva; la segunda, soporífera. Filmada con intencionado mal gusto y con el director de fotografía de vacaciones, con los actores casi aguantándose la risa y con el montador transpuesto, es una delirante mezcla de producción de la Troma y culebrón televisivo. Imposible un análisis en serio, aconsejable con sustancias psicotrópicas y amigos jaraneros.
MARTYRS, de Pascal Laugier
Vendida hábilmente por la organización cómo la más violenta y brutal del año y con algún espectador impresionable mareándose y con, por si acaso, ambulancia en la puerta. Es impactante y contiene escenas morbosas y salvajes, pero es evidente que no es para tanto. Un buen arranque con una chica escapando de sus captores y traumatizada por un fantasma ejecuta una venganza quince años después; hasta aquí, bastante bien, con brío, con morbo, retorciéndose en la desgracia y con toques gore verdaderamente desagradables. A partir de la aparición de una secta con oscuros propósitos se vuelve tediosa y repetitiva, tan facilona cómo carente de interés. Es obvio que han querido hacer una mezcla de la notable Alta Tensión y de la mediocre Hostel, dos obras que están marcando tendencia. Apunta maneras y tiene momentos que clavan en la butaca, pero se desinfla muy rápido, mostrándonos un andamiaje pobre y trillado con un final absurdo y desconectado del resto de la historia.
THE BROKEN, de Sean Ellis
Estimulante propuesta que logra atraparte en un estado de tensión constante, muy bien rodada y que mereció mucho más, tanto en el palmarés cómo de la crítica. A partir de un suceso aparentemente fortuito, la rotura de un espejo durante una celebración familiar, sus integrantes se sumergen en una pesadilla con inquietantes apariciones y ensoñaciones fantasmales, un descenso al abismo, al infierno de lo cotidiano, a la transfiguración y al desdoblamiento. Sean Ellis se muestra cómo un espléndido director que sabe obtener, con pocos elementos, una atmósfera desasosegante y enfermiza. Con una magnífica creación de Lena Headey y un final rompedor, lo único que se le puede achacar es que tarda en arrancar, pero cuando lo hace es para sumergirnos en un alambicado laberinto lleno de terror, el abismo devolviendo la mirada a una realidad brutalmente alterada, ofreciéndonos un viaje hacia lo terrible de nuestra frágil existencia.
TOKYO!, de Michael Gondry, Léos Carax y Bong Joon-ho
Tres historias fantásticas que acontecen en la capital nipona y que tuvo su público entusiasta. Personalmente, la única que me interesa es la tercera, el hombre que lleva diez años sin salir de casa, ya que contiene algún momento extrañamente poético. Las restantes, una parecida a un manga malo y previsible, con absurdo toque y la segunda, llamada ¡Mierda!, sobre un humanoide salido de las alcantarillas que ataca la ciudad, tiene momentos curiosos y grotescos, pero cae en la tontería y la astracanada barata. A mi entender, es evidente que dista mucho de ser el mejor trabajo de estos directores.
DEAD SPACE, de Chuk Patton
Peliculita de dibujos animados, en realidad es una precuela/promoción de un videojuego que aparecerá en breve. Con evidentes influencias o copias, táchese lo que no proceda, de Aliens y La Cosa no funciona ni cómo ejercicio de estilo ni cómo traslación del lenguaje del videojuego al cine, quedando en algo acartonado e insatisfactorio. Se aguanta por su corta duración y porque íbamos a ver la que daban después. Esta historieta de cómo un virus infecta a la tripulación de una nave espacial, convirtiéndolos en monstruos sedientos de sangre no interesó ni a los futuros usuarios del videojuego ni a nadie.
DONKEY PUNCH, de Olly Blackburn
Tontería supina con una media hora inicial innecesaria y con argumento de película porno sino fuera por su giro violento. Tres chicas de vacaciones en Mallorca que, tras una fiesta en un yate con alcohol, sexo y drogas acaban atrapadas por unos psicópatas que intentan matarlas deviene en una historia tan intrascendente cómo olvidable. Rodada con desgana y con un guión que debe tener treinta páginas, no ofrece nada nuevo ni inquieta lo más mínimo y los actores no pueden hacer nada con sus ¿personajes?. Por lo menos, la odisea de estas chicas es más creíble y emocionante que los romances de las pijas de Vicky Cristina Barcelona, ese monumento a la nadería.
THE BURROWERS, de J T Petty
Mezcla poco lograda de western y terror con monstruos. Empieza con el supuesto rapto de una familia por los indios y su búsqueda en la que aparecen unos seres extraños que acosan a los perseguidores. Cómo cine del Oeste, correcta, con espíritu clásico algo desmitificador, un poco en la línea de las notables The Proposition y Seraphin Falls, pero sin su nervio narrativo ni sus actores. Cómo ejercicio de terror, si es que lo pretende, muy plana, sin tensión, sin sorpresas, con la aparición de esos seres de sus madrigueras poco meritoria, con un final tan precipitado cómo estúpido. Sus intentos de originalidad la dejan en tierra de nadie.
IDIOTS AND ANGELS,de Bill Plympton
Todas sus obras, desde sus cortos hasta sus largometrajes, están repletas de ideas, algunas más ingeniosas que otras, humor absurdo, exagerado, abundante, lleno de osados encadenados visuales y excesivas formas que, a menudo, funcionan por acumulación en demérito de unos guiones que quizás deberían trabajarse más. Sin poseer las virtudes de sus mejores trabajos esta es la historia de un hombre con una monótona vida al que le crecen alas de ángel y sus posteriores desventuras que consiguen arrancar alguna sonrisa porque posee una cantidad de ideas por minuto sorprendente pero, por desgracia, no es suficiente para levantar 80 minutos con un guión deslavazado y que avanza a empujones, sin saber adónde va.
SITA SINGS THE BLUES, de Nina Paley
Indigna e incomprensible muestra de la, este año, floja sección Anima’t. Patético musical con estética hindú y canciones de los años 20 a medio camino entre el naif más sonrojante y los recortables de un añejo libro de ilustraciones infantil. Para más inri, discusiones de deidades hindús en paralelo con una pareja que se separa entre Nueva Cork y la India sin pies ni cabeza. Espantosa y soporífera, no en vano tuvo un récord negativo, sábado a las diez de la mañana treinta personas asistimos estupefactos a algo tan feo cómo idiota
ANAMORPH, de Henry Millar
Asesinatos estilizados, policía con crisis de identidad, atmósferas oscuras y siniestras, obsesiones enfermizas en un marco sombrío. ¿Les suena?, sí, la sombra de Seven es alargada. Anamorph contiene buenas ideas, los asesinatos son visual y pictóricamente imaginativos, un rizo más a los rituales homicidas de un asesino en serie obsesionado con el policía que lo persigue al límite de sus obligaciones. Millar está muy lejos de David Fincher y no insufla vida ni alma a unos personajes que desfilan por la película sin reflejo de su supuesto infierno interior. Unos secundarios de cartón tampoco ayudan y una resolución forzada e increíble, tampoco. Su prólogo es imaginativo y atractivo y su ritmo no decae, pero su verosimilitud está más que en duda, las motivaciones y actos de sus personajes son impostadas. Cómo un menú que nos gusta más la presentación de los platos que su sabor.
REFLEJOS, de Alexandre Aja
Remake de una cinta coreana y cuarta de Aja, confirmándose con una carrera sólida que esperemos que nos depare agradables sorpresas. Sin tanta recreación en la violencia cómo en sus anteriores obras, esta historia sobre un ex policía que trabaja de guardia de seguridad en tétrico y devastado centro comercial y que empieza a ver cosas raras en los espejos, tenebrosos reversos de una realidad que no es tal. Algo domesticado y con una consecuencia de acontecimientos un pelín forzada, sin tanta fascinación por lo morboso ni la poética sanguinolenta de su anterior obra, Aja se revele cómo un creador con la fuerza y el estilo de los grandes del cine de terror, con su particular mirada a un universo tenebroso y oscuro, un descenso a nuestro yo más profundo, al mal y sus consecuencias. Posiblemente le sobren algunos minutos, pero compensan esas carencias escenas tan brillantes cómo el arranque de la mandíbula, la mujer quemada y reflejada en el espejo, el espeluznante prólogo y un final magistral, desolador y apabullante, propio de un genio.
CURIOSIDADES, CONCLUSIONES Y OPINIONES:
La desfilada Zombies Walk y concierto; fans disfrazados y maquillados de muertos vivientes en una sorprendente caminata por las calles de Sitges. Todo un éxito de participación.
La posibilidad de ver, en pantalla grande, clásicos cómo El Planeta de los Simios, Star Trek, La Noche de los Muertos Vivientes, King Kong o la homenajeada 2001, una Odisea del Espacio.
Los sonados bluffs de autores de culto en franca decadencia, La Posibilidad de una Isla y Sinécdoque, Nueva York, no gustaron ni a sus acólitos.
La 42ª edición de Sitges - Festival Internacional de Cinema de Catalunya se centrará en el universo Alien, celebrando el 30 aniversario de la película dirigida por Ridley Scott.
Sitges 09 recordará también el gran fenómeno de los ochenta que fue Ghostbusters (Los Cazafantasmas).
OFICIAL FANTÀSTIC – PREMIS:
Jurat: Marina Anna Eich, Àlex Gorina, Umberto Lenzi, David Pirie, Fred Williamson
Millor Películ·la: Surveillance de Jennifer Lynch
Premi Especial del Jurat: Eden Lake de James Watkins
Millor Director: Kim Jee-woon per The Good, The Bad, The Weird
Millor Actor: Brian Cox per Red
Millor Actriu: Semra Turan per Fighter
Millor Guió: Alexis Alexiou per Tale 52
Millor Fotografia: Angus Hudson per The Broken
Millor Diseny de Producció: Tulé Peak per Blindness
Millors Efectes de Maquillatge: Bendit Lestang & Adrien Morot per Martyrs
Millors Efectes Especials: Jung Do-Ahn per The Good, The Bad, The Weird
Millor Banda Sonora Original: Kenji Kawai per The Sky Crawlers
Millor Curtmetratge: Next Floor de Denis Villeneuve
Menció Especial del Jurat al Curtmetratge: Centigrade de Collin Cunningham
altres premis:
Los Bastardos, Religulous i Ramírez guanyadores dels premis Seat Noves Visions.
El premi Orient Express - Casa Àsia és per a The Chaser, de Na Hong-jin.
El públic de Sitges ha otorgat amb els seus vots el Gran Premi del Públic El Periódico de Catalunya a Blindness, Fernando Meirelles.
From Inside de John Bergin és la gran guanyadora de la secció Anima't emportant-se el Premi Gertie.
El Jurat Carnet Jove ha otorgat el premi a la Millor Películ·la Ex Aequo a The Sky Crawlers i Vinyan. El de Millor Películ·la Midnight X-Treme és per a Encarnaçaô do Demônio.
El Jurat del Méliès de Plata ha decidit que la películ·la ganadora és Martyrs, optando així al Méliès d’Oro de la Federació per a l’edició de 2009.
El Jurat de la Crítica decideix otorgar el Premi de la Crítica Jose Luis Guarner a la películ·la d’animació The Sky Crawlers. El Citizen Kane va per a Home Movie.